Los 5 años son una etapa de cambio; quizá no lo notes, pero es en esta edad que la personalidad de tus hijos se comienza a moldear. Se vuelven más sociables, expresan con más claridad qué les gusta y qué no; además empieza a tomar sus propias decisiones, muchas de ellas en torno a la comida.

 

Es en este momento cuando tenemos que poner atención especial en la nutriciónde nuestros pequeños, crearles buenos hábitos alimenticios para que no desarrollen enfermedades como el sobrepeso y que puedan crecer sanos, fuertes y felices, ¡como nos encanta verlos!

 

A continuación te dejamos con 5 sencillos consejos para mejorar la nutrición de tu hijo.

 

1. No olvides el desayuno

 

 

Quizá lo has escuchado cientos de veces, pero lo repetimos de nuevo para que nunca se te olvide: el desayuno es la comida más importante del día. No importa si ya se hizo tarde para la escuela, procura que tu hijo siempre coma algo antes de salir de casa, ya que esto agilizará su metabolismo. Incluye siempre fruta y un vaso de leche para que tu pequeño tenga energía para jugar y aprender.

 

2. No los obligues a terminar su comida

 

 

No “vaciar el plato” nos puede parecer una ofensa y el problema es que esta idea hace que nuestros pequeños crean que deben comerse todo lo que les damos, incluso si son raciones grandes, como para un adulto. Obligar a un niño a terminar su comida sólo hará que su estómago crezca más y necesite más comida para quedar satisfecho, lo que puede traer problemas como sobrepeso u obesidad.

 

3. Los 6 nutrientes obligados

 

 

Para que tu hijo tenga un sano crecimiento, desarrollo del sistema inmunológico y aprendizaje, hay 6 nutrientes que no deben faltar en su dieta: hierro, zinc, vitamina A, vitamina C, calcio y vitamina D. Al consumir alimentos como carne roja, pescado, hongos, semillas, nueces, frijoles, frutas, verduras y lácteos, le estarás dando a tu hijo estos 8 nutrientes. Otra opción es optar por un alimento lácteo semidescremado, con el que tu pequeño obtendrá todos estos elementos y menos grasa que un vaso de leche convencional.

 

4. Cero comida chatarra

 

 

No podemos ver lo que nuestros pequeños hacen cuando se van a la escuela, pero estamos seguras de una cosa, siempre van a preferir comer golosinas que una sabrosa manzana.

Como no podemos impedirlo, es probable que estos elementos se vuelvan comunes en su dieta. Para contrarrestarlo, hay eliminar de la despensa la comida chatarra y sustituirla por verduras, fruta fresca o productos lácteos diseñados especialmente para ellos. Protégelos en casa, independientemente de lo que ellos hagan fuera de ella.

 

5. No más refresco

 

 

Si a ti te encantan estas bebidas, no es señal de que a tu hijo debe gustarle también; es más, darle refresco a tu pequeño es de las peores cosas que puedes hacer. Debido a su azúcar y carbonato, el refresco está relacionado con problemas de salud como caries, obesidad, problemas renales y hasta diabetes. La solución es sencilla: olvídate del refresco y dale a tu hijo agua, no hay nada más refrescante y sano que el H2O.

Siguiendo estos 5 sencillos consejos de alimentación, podrás mejorar la nutrición de tu pequeño, fortalecer su sistema inmunológico y ayudarlo a crecer sano y fuerte. Pero eso no es todo, practica estos hábitos con él y verás que tu vida también mejorará considerablemente.